Senderismo. Ruta a los Castaños y Chorrera de Calabazas

La Chorrera de Calabazas se encuentra junto a Castañar de Ibor, a lo largo del recorrido podremos disfrutar de los Castaños de Calabazas (árboles singulares de Extremadura), grandes pedreras, naturaleza, bellos paisajes y el geositio de la Chorrera de Calabazas.


Castaños de Calabazas. Geoparque Villuercas Ibores Jara


Recorrido: 8km lineal (ida + vuelta)
Duración: 2-3 horas
Dificultad: baja


Ruta a los Castaños de Calabazas

Las dos rutas forman parte del mismo recorrido, primero se llega a la zona de los Castaños de Calabazas y después se puede continuar hasta la Chorrera.

El primer tramo es en subida, con bastante pendiente en algunos puntos, siguiendo la pista de tierra que utilizan los agricultores para acceder a sus castaños.

La forma más sencilla de llegar a la pista de tierra es desde la carretera hacia Guadalupe, a la altura del hostal Solaire.

Desde la carretera hasta el Collado de Postuero son unos 2.5km cuesta arriba. El collado es la parte más alta de la ruta.

A partir de ahí se sigue el camino (siempre en la dirección he habíamos llevado hasta ahora), que se estrecha un poco, pasando por un robledal. Este camino nos va llevando a la Garganta de Calabazas, a través de la cual se realiza toda esta parte de la ruta.

Tras una pequeña caminata llegamos a la zona de los Castaños de Calabazas.

Los Castaños de Calabazas están declarados Árboles Singulares de Extremadura. Son 17 ejemplares enormes, con alturas de hasta 17 metros y hasta 8 metros de perímetro del tronco.

El Castaño del Postuero tiene alrededor de 700 años.

Siguiendo el sendero, junto a uno de los castaños más altos, veremos una pedrera, una ladera de bloques de cuarcita de todos los tamaños y formas.


Ruta a la Chorrera de Calabazas

Esta segunda parte de la ruta discurre por una senda paralela al arroyo, siguiendo la Garganta de Calabazas que en este tramo se estrecha.

En esta zona más húmeda y sombría, justo en las orillas del arroyo, podremos ver loros (Prunus lusitanica), unos árboles que sólo se encuentran en lugares muy específicos de la Península Ibérica.

La senda nos lleva poco a poco hasta la parte alta de la Chorrera.

Desde este mirador natural tenemos unas vistas preciosas de las sierras de Valdelacasa y el valle del río Gualija.

Seguimos unos metros por la derecha, descendiendo hasta la parte baja de la Chorrera de Calabazas. Con un poco de suerte podremos ver una pequeña cascada, bastante espectacular, pero depende del nivel de agua que lleve el arroyo. Como es un curso de agua pequeño también es muy variable.

En cualquier caso la zona en sí (con chorro o sin chorro) es muy bonita. La pared de roca vertical por donde salta el agua suele tener colores verdes vivos (algas) que contrastan con los tonos rojizos de la roca y las piedras más claras que hay junto a la poza donde cae el agua.


El camino de vuelta es el mismo que hemos seguido hasta llegar a la Chorrera, esta vez en sentido inverso. Pasaremos de nuevo por los Castaños de Calabazas, hasta llegar al collado (ahora cuesta arriba) y bajaremos por la pista de tierra hasta el punto de partida.

Tanto la zona de los Castaños de Calabazas como la zona de la Chorrera son lugares perfectos para descansar y desconectar del mundo.

Como es una ruta lineal con ida y vuelta, seguramente tendremos una luz diferente al volver a pasar por los Castaños de Calabazas, la zona del collado de Postuero.. Podemos aprovechar para hacer más fotos y comparar luces y texturas.